La historia y el concepto
Cada sorbo, una mirada. Cada mirada, una historia.
A principios del siglo XX, una mujer conquistó la noche barcelonesa con su encanto irresistible. Se llamaba La Bella Dorita y encarnó como nadie la libertad, la picardía elegante y el magnetismo de la ciudad. Dorita Cocktail Bar es nuestro homenaje a ella y a los antiguos cafés-concert del Raval, donde la bohemia, la alta sociedad y los curiosos del barrio compartían mesa, música y copa bajo un mismo techo.
Dorita nace del deseo y de los sentidos. Aquí la elegancia se mezcla con la picardía y el cosmopolitismo con la esencia auténtica del barrio. De día, un refugio luminoso para disfrutar de un cóctel sofisticado. De noche, un escenario vibrante donde viajeros y locales se encuentran entre música, conversación y sorpresa. Luz cálida, terciopelo, madera oscura, cristalería fina y guiños al cabaret: la Barcelona canalla, en clave contemporánea.