Restaurante en Sevilla
Cocina con memoria, alma y presente
En Ducal no cocinamos para sorprender, cocinamos para recordar.
Nuestra propuesta gastronómica nace de las raíces sevillanas de siempre el producto de cercanía, el sabor honesto, la receta que huele a casa reinterpretadas con una mirada de hoy. Aquí el protagonista es el producto local, tratado con respeto y servido con cariño, porque creemos que la mejor cocina no necesita artificios: solo necesita verdad. Sin pretensiones de ningún tipo. Solo sabor, cercanía y una sonrisa amable al otro lado de la mesa. Porque comer en Ducal no es solo alimentarse, es reconocerse en un plato, volver a un recuerdo, sentirse en casa aunque sea la primera vez que cruzas nuestra puerta.
El restaurante que Sevilla no debió perder
El 20 de marzo de 1959, el Hotel Ducal abría sus puertas como el primer hotel inaugurado en Sevilla tras la Guerra Civil.
Durante más de cincuenta años fue el corazón silencioso del barrio de La Encarnación: el lugar donde se hospedaban los novios que venían de los pueblos a casarse, donde descansaban los sacerdotes camino al convento de las Hermanitas de la Cruz, donde la ciudad se reconocía a sí misma en cada pasillo y en cada conversación de recepción. Solo dos directores, Eusebio e Iñigo Moreno, sostuvieron su espíritu durante medio siglo, imprimiéndole una vocación de servicio que iba mucho más allá de la hostelería. Cerró el 15 de noviembre de 2010, dejando un vacío que el barrio nunca terminó de llenar. Hoy, después de más de una década, Ducal regresa, ya no como hotel, sino como restaurante, para seguir siendo exactamente lo que siempre fue: un espacio donde Sevilla se encuentra con Sevilla, donde los abuelos que dormían aquí traen ahora a sus hijos y nietos a compartir mesa, y donde la historia del barrio sigue escribiéndose plato a plato.